domingo 10 de agosto de 2008

Hoy traigo una mala noticia: LA FELICIDAD ES UN BIEN LIMITADO. La felicidad es como un bizcocho. Para que tú te puedas comer el trozo más grande, otro se está comiendo el trozo más pequeño.

Para que tú consigas un puesto de trabajo, otro llora porque se ha quedado sin él. Para que a ti te den una beca, otro llora porque no se la dieron. Para que a ti te toque la Lotería de Navidad, otro llora porque no le tocó. Para que tú te lleves al tío de tus sueños, otra llora porque se ha quedado sin él.
Detrás de tu felicidad, siempre hay alguien sufriendo.

Cómetelo como puedas.


jueves 7 de agosto de 2008

La Chistorra Mágica


La historia que sigue es bastante antigua. Me pasó hará más de 4 años. Podría mentirles, fingir que me ha ocurrido esta misma mañana. Al fin y al cabo, es una de esas historias atemporales que se ven todos los días en todos los mercados del país, probablemente del mundo.

Fui a la charcutería, a comprar un cuarto de kilo de pavo en lonchas finas. Delante de mí estaba un anciana menuda, muy frágil, de ésas a las que instintivamente uno quiere ayudar a llevar las bolsas (aunque luego no se atreva a ofrecerse a hacerlo, pero ése ya es otro tema).
La mujer pidió jamon de york, con un hilillo de voz casi imperceptible. El charcutero, un hombre MuyGuaySociableDeLaVida, le sugirió a la anciana que se llevara también una ristra de chistorra. "Está deliciosa, ya verá, y la tengo en oferta". La anciana respondió que no. "Es que tiene mucha grasa, y a mí no me hace bien". El charcutero hizo oídos sordos, y siguió con su arenga pro-chistorra. "Está buenísima, ya verá, y ésta no tiene nada de grasa". ¿Chistorra sin grasa? ¿Pero eso es posible? ¿No sería como tortilla sin huevos? La anciana seguía rechazando la oferta del charcutero MuyGuaySociableDeLaVida. "Muchas gracias hijo, pero yo no puedo tomar grasa". Estaba claro que el charcutero necesitaba colocar sus chistorras como fuera, y mientras cortaba el jamon york, siguió peleándolo. "¿Pero qué tontería es ésa? Es muy fácil, mujer. La pone en un plato, la mete en el microondas, y toda la grasa se queda en el plato". ¿Pero no habíamos quedado en que su chistorra era mágica y no tenía grasa? "De verdad que no, majo, muchas gracias".
A esta altura de la conversación, el charcutero ya había acabado de envolver el jamón de york. "¿Le pongo alguna cosita más?". La anciana respondió que no y el charcutero metió el paquetito en una bolsa de plástico. A continuación, y para mi más absoluto asombro, cogió un ristra de chistorra y se la metió también en la bolsa, sin parar de hablar. "Y le voy a poner también la chistorrita, ¿eh?, y ya me contará lo rica que está". La anciana, sin fuerzas ya para seguir negándose, sacó la cartera y acabó pagando el jamón y la chistorra de las narices. Y se marchó.
Yo, enfadadísima como estaba con el charcutero MuyGuaySociableDeLaVida, pero sobre todo conmigo misma por no haber hecho nada, hice lo único que estaba ya en mis manos. Marcharme, sin comprarle el cuarto de kilo de pavo en lonchas finas. Ya lo sé: una mierda de microvenganza, pero cada uno hace lo que puede.

jueves 24 de julio de 2008


Desde que a Rajoy le han hecho un transplante de cerebro, ya no sé contra quién canalizar mi ira. Voy pegando patadas a la gente por la calle.
Estoy confusa.

lunes 21 de julio de 2008

SEX IN THE CITY


A mí me encantaría vivir en un mundo en el que ver a dos personas follando en la calle no fuera más noticiable que verlas jugando a las cartas.
Lo digo así, de una forma intuitiva, que tampoco me he puesto a pensar en lo que supondría la normalización extrema del sexo. También lo digo así, con la boca chica, que al fin y al cabo soy vasca y, por tanto, soy la reina del pudor.
Pero aún así, lo digo: me encantaría.


Nota al pie: Supongo que en un mundo como éste, el equivalente a que alguien te escupa sin querer en el zapato sería que alguien te eyacule sin querer en el zapato.


jueves 17 de julio de 2008


"V" de vacaciones.

Si no fuera por el hilo musical del hotel, diría que he sobrepasado los umbrales de la Felicidad.

martes 15 de julio de 2008

RotundidaD


Hay una anécdota que se cuenta en los círculos de guionistas que es muy ilustrativa de los tiempos que corren.

Se ve que, durante una reunión en la que estaban revisando una secuencia, uno de los asistentes dijo sobre uno de los diálogos: "Esto no es creíble: ¡un extraterrestre nunca diría esto!".
Claro. Como este señor conocía a un montón de extraterrestres, sabía empíricamente cómo se expresan. De ahí la rotundidad.

Son malos tiempos para la rotundidad. Ya no siempre lleva premio. Ahora casi siempre viene hueca.


sábado 12 de julio de 2008

FACILÍSIMO

Una de las cosas que más me fascina del sexo es que no hace falta NADA para practicarlo.

Es portátil, luego s
e puede practicar en cualquier lugar.
No necesita accesorios, luego se puede practicar en cualquier momento y sin haberlo planeado.
Es gratis.

No hay muchas actividades divertidas que cumplan estas condiciones.

jueves 3 de julio de 2008

PitonisA: un post lleno de prejuicios


Sí, fui a una pitonisa. Hace 3 meses.

Me dijo LaPitonisa: "Entre mayo y agosto conocerás a un bohemio, uno que pinta o algo parecido, te enamorarás y te irás a vivir con él".
No por favor, por favor no. Con la pereza que me da el Mundo PerroFlauta. ¿Un bohemio? Que ya no tengo 15 años, oiga. ¿Adónde voy yo con un bohemio?

Desde aquel día, miro de reojo a todos los bohemios que me cruzo, y cambio de acera para burlar al destino. Pero el destino sabe más que usted y que yo. Y ayer, a pesar de haber tomado todas las medidas de precaución imaginables, apareció ElBohemio. No me pude escapar: tenía que trabajar con él durante 2 horas.

Era el bohemio más sexy de la historia de los bohemios. Y, sin embargo, tenía el aspecto de un bohemio de manual: pelo largo y recogido, con una cinta en plan diadema, ropa del Rastro de los pies a la cabeza, con perro, y un ritmo vital lento tipo MeHeFumadoUnPorro. Todos los ingredientes que componen la antilujuria en mi cabeza. PERO era la lujuria personificada.

Cuando pasaron las 2 horas, se acabó el trabajo y se acabó el bohemio. Francamente, tuve la tentación de acercarme. Pero, ¿saben qué? Me dio pereza. Había demasiada tarea por delante para que su mundo y el mío pudieran llegar a tener algún punto de conexión. Demasiada tarea. Creo que el amor tiene que ser más fácil. ¿Qué quieren que les diga? Con la edad, me he vuelto una vaga.

jueves 26 de junio de 2008

LosPormenoresDeLaCrisis


Ya es oficial: hay Crisis.

Hoy he ido al Starbucks, a pesar de que es un lugar que no comprendo, a por mi CafeConLecheDeSojaYhielosPorFavor de los miércoles 25. Esta vez, gracias, no me han preguntado el nombre: me han permitido mantener el anonimato. Después de cobrarme, la señorita camarera ha estirado el dedo, señalando al fondo de la barra, y me ha dicho, sin mirarme: "te lo dan ahí". Ok, perfecto. P'allá que voy.

Apoyada en la esquina de la barra, una clienta. Una chica normal y corriente. Ni alta ni baja, ni fea ni guapa, ni gorda ni flaca, sino todo lo contrario. Una chica del montón, pero de la parte de arriba del montón. Aparte de ella, nadie más en la barra. Me he colocado a su lado, como una niña obediente, a esperar mi café, mientras aprovechaba para enviar un par de sms que tenía pendientes. Ahí estaba yo, con un ojo en el móvil, y el otro en la barra, cuando uno de los camareros ha colocado un CaféConLecheConHielos encima de la barra. "¿Será el mío?", he pensado en una milésima de segundo. Pero inmediatamente, la ChicaDeLaParteDeArribaDelMontón lo ha cogido y se ha marchado con prisa. "Ah, no, no es el mío", he pensado y he vuelto a mi móvil.

Un ratito después, viendo que no había ningún cliente más en la barra, y que los camareros estaban de palique, he preguntado por mi
CafeConLecheDeSojaYhielosPorFavor. "Ya te lo he puesto", me dice uno de los camareros. "Nono", respondo, "el que habéis puesto era de una chica". Los 4 camareros se giran, como coreografíados, hacia mí. "No, ése era el tuyo", me responde otro camarero. "Pero, ¿esa chica no estaba esperando un café?", pregunto flipando en colores. "Nono, esa chica no había pedido nada".

Conclusión: la ChicaDeLaParteDeArribaDelMontón me ha robado el café. Alucina, vecina. La muchacha estaba esperando en la esquina de la barra a que saliera un café, cualquier café, para llevárselo a la velocidad del rayo. ¡¡Un puto café!!

Si ésta no es la prueba empírica de que la crisis nos está comiendo a todos a bocaditos de camarón, yo ya no sé cuál puede ser.

lunes 23 de junio de 2008

¿Por qué tantos seres humanos celebran las cosas haciendo ruido?

Les juro que yo no entiendo la relación que existe entre la felicidad y el sonido.

Al próximo que toque una bocina de fútbol a menos de 100 metros de mí, se la incrusto en el ano.


Me angustia darme cuenta de lo pequeño que es mi mundo.

"A fecha de hoy, hay unos 41 cadáveres en los últimos 800 metros que conducen a la cima del Everest. Casi todos en la cara norte, muchos en la misma ruta de escalada por la que pasan los alpinistas, que les han puesto nombres familiares. Uno de los más conocidos es "el saludador", a quien la muerte dejó un gesto de bienvenida. Otros cuerpos, como el de la japonesa Shiroko Ota, aún cuelgan de la cuerda que debió ayudarles en el descenso. Nadie los retira, salvo raras excepciones. La falta de oxígeno lo convierte en un verdadero problema, y pocos están dispuestos a asumir ese riesgo..."

Fogonazos

jueves 19 de junio de 2008

InConformista



Ahora, las parejas se están separando. Uno no sabe por qué, serán energías cósmicas. Dios o uno de sus homólogos sabrán. Pero esto claramente va por rachas: de golpe, la gente se separa en masa, como si fuera un libro de Saramago.

Una amiga mía se está separando. Llora y llora desconsolada, se arrastra por el asfalto como un gusano, se retuerce de dolor contra las paredes. No entiende la vida sin él. Y yo no entiendo nada, en general. Hace años que dejaron de tener sexo, que el sexo se ha convertido en un tema tabú, en un quiste imposible de desenquistar. Su relación es pura cordialidad, compañía asegurada al llegar a casa después del trabajo, un abrazo de buenas noches.

¿Saben qué creo? Que es absolutamente inevitable que el amor se convierta en eso con el tiempo. Que la monogamia es un plato de buen gusto los primeros años, y una mentira impuesta después. Que el amor, el de verdad, no el cariño, tiene fecha de caducidad. Y que, con los tiempos que corren, muy pocos estamos dispuestos a pagar el precio que supone una vida de escaparate a costa de unas sábanas limpias.

Y, sin embargo, hay gente que lo paga. No consigo entender por qué. De verdad. Debe de ser por la seguridad, por el orden, por la tranquilidad.

Yo, discúlpenme, soy fan de la pasión, del caos y la adrenalina. Entiéndanme, no desprecio el amor tranquilo, pero siempre que siga siendo amor. No entiendo una relación de otra manera. A lo mejor es porque aún soy demasiado joven. Espero que la madurez no me haga conformista.


miércoles 11 de junio de 2008

AnunciosPorPalabras

BUSCO NOVIO PARA COMPARTIR PISO

¿Por qué los mejores pisos son "Ideal(es) para pareja"? ¿Es sólo otra manera de decir "es demasiado caro para uno solo, pero es que no cabe más gente"?

lunes 9 de junio de 2008

CagoEnLaPuta



Hoy me han llevado en uno de esos coches elegantes con cristales tintados, uno de ésos que parece que se inventaron para llevar sólo a políticos, de ésos que se diría que vienen con chófer de serie, de ésos en los que te sientas estirada automáticamente, y no te sale decir cagoenlaputa.
El señor conductor era un hombre encorbatado muy educado y afable. Pero sordo. El hombre estaba sordo.

Nada más poner el motor en marcha, ha empezado a sonar un pitido. Un biiip-biiip ligeramente molesto. "Vaya", le he dicho al afable conductor con la cortesía que el contexto exigía, "o usted o yo nos tenemos que poner el cinturón". "Naaa, no hace falta, señorita", me responde, "que vamos a ir despacito". El coche, que era de últimisísima generación, creo que ha entendido las palabras del conductor afable, porque se ha puesto a pitar más fuerte, más agudo, y más deprisa. Pero a él no parecía molestarle ni un poquito. A mí, en cambio, sí. Treinta segundos después, el pitido se ha duplicado en intensidad y velocidad, hasta convertirse en un biiiip contínuo corrosivo y completamente insoportable. El señor conductor afable, créanme que no les miento, no movía una ceja.

Por fin, cuando estaban a punto de sangrarme los tímpanos, el pitido se ha parado solo. "Aaaah", he pensado para mí, "que el pitido se acaba y ya está, vale, vale, ahora entiendo". PERO en ese preciso momento, me he dado cuenta de que la voz del GPS llevaba un buen rato repitiendo "Cuando pueda, gire a la derecha; en la siguiente, gire a la derecha; dé la vuelta cuando pueda". Con sutileza, he mirado de reojo el mapa en la macropantalla y me he dado cuenta de que el GPS nos estaba indicando que fuéramos en dirección contraria a nuestro destino. "Disculpe", le digo haciéndome la tonta, "¿estamos yendo a la calle Princesa, no?". El GPS seguía insistiendo
"Cuando pueda, gire a la derecha; en la siguiente, gire a la derecha; dé la vuelta cuando pueda". El afable conductor sordo me resonde con amabilidad "Sí, señorita, sí. Es que este cacharro aún tiene puesta la dirección de su casa de usted, señorita, por eso nos dice que volvamos". "Ah, claro", respondo como si tuviera sentido. En ese preciso instante, mientras me esforzaba en entender por qué no apagaba el GPS de una puta vez si no lo estaba usando, con esa voz taladrándome la cabeza, he dado un bote cuando el pitido del cinturón ha empezado a sonar otra vez. Desde el principio.

Veinte minutos de trayecto: un total de siete veces ha sonado nuestro particular hit completo de PonteElCinturón y un total de 129 veces ha repetido la voz del GPS que demos la vuelta. Todo ello, bien condimentado con un sonido de fondo de la Cope. Y al afable conductor, máximo exponente de la ignorancia de las ventajas del progreso, no se le ha movido un pelo. Ha tenido suerte, mucha suerte, de que fuéramos en uno de esos coches elegantes de cristales tintados en los que no te sale decir ¡cagoenlaputa!

martes 3 de junio de 2008

autorretrete


FORmateo


Qué cosa rara es la memoria, oiga.
Dicen que el cerebro discrimina, que se olvida de las cosas que no va a necesitar y hace hueco para las cosas que sí le harán falta. Mentira. Y mentira de las gordas.
Mi memoria es de lo más caprichoso. Puede retener los ingredientes de los gusanitos, y ser incapaz de retener la cita con el ginecólogo. Me olvido del nombre de mis compañeros de trabajo, pero no me olvido de los diálogos de Dirty Dancing ("Me da miedo lo que vi, me da miedo lo que soy, pero sobre todo, tengo miedo de salir de esta habitación y no volver a sentir lo que siento estando contigo"), que ya me dirá usted para qué coño me sirven.
Hoy me he cabreado seriamente con mi memoria. Como me ha entrado un ataque de morriña, me he puesto a buscar la banda sonora de mi adolescencia: Urtz, Sorotan Bele, Hertzainak, etc. Pues bien, casi me caigo del sofá cuando me he descubierto cantando hasta la última coma de canciones que hacía más de diez años que no escuchaba. Sí. Estoy muy enfadada: nunca consigo acordarme del título del libro que estoy leyendo, y resulta que puedo recitar kilos de canciones del siglo pasado.
Quiero formatear el disco duro, oiga, ¿a qué boton hay que darle?






domingo 1 de junio de 2008

CosasQueNo

Hay cosas que no. Definitivamente, y lo mires como lo mires, no.

Hoy, en CosasQueNo, hablaremos de esos especímenes del sexo masculino que confunden las normas básicas de la seducción.

Son muchos -de una forma preocupante son cada vez más- los especímenes del sexo masculino que, cuando van por la calle y descubren a una chica que les gusta caminando cerca de ellos, emiten
un sonido parecido a un psssssh-pssssssh susurrado (lo de "susurrado" es importante, porque lo hace nauseabundo hasta la arcada). La chica, que oye algo pero no sabe qué es ni de dónde viene, mira a su alrededor un poco confusa, hasta que se topa con la cara del especímen del sexo masculino, que suele ser siempre un circo temático de gestos obscenos y palabras aspiradas.

Yo me pregunto: ¿qué esperan conseguir estos seres humanos?
¿Piensan que la chica sacará un papel y les apuntará su número de teléfono? ¿Piensan que la chica se frotará la lengua contra el labio superior y se pellizcará los pezones? ¿En qué coño piensan estos imbéciles cuando hacen eso?

miércoles 28 de mayo de 2008

Chica, qué práctica...


Pasaba hoy por la Plaza Colón y, como hacía viento, la discreta bandera española de 294 metros cuadrados (8 veces mi salón) ondeaba con todo su esplendor. Y me he dicho:

"Chica, mira qué práctica esta bandera... ¿Que vas paseando y, de repente se te olvida en qué país estás? ¡Zas! Ahí tienes la bandera. ¿Que te cruzas con un grupo de vascos/catalanes hablando en sus extraños dialectos y tu patriotismo se tambalea levemente? ¡Zas! Ahí tienes la bandera. Chica, qué práctica la bandera..."


HOY, EN FRASES DE LA CALLE QUE LE REGALO AL MUNDO, PRESENTAMOS:

"En un acto de rebeldía, hoy me he puesto un blazer en lugar de la americana".

Frase recogida durante un vuelo del Puente Aereo, zona Bussiness, en un día en que era festivo sólo en Madrid. El autor, un jovencísimo ejecutivo repeinado que comía cacahuetes compulsivamente, se lamentaba en tono jocoso con sus colegas ejecutivos de tener que trabajar ese día. A LaFrase, le siguió una sonora carcajada colectiva.
Esta servidora, que observó detenidamente la indumentaria del sujeto, aún no comprende la diferencia entre las mencionadas prendas de vestir.

domingo 25 de mayo de 2008

Carpeta, Espejo Del Alma


"El que se va sin que lo despidas, vuelve sin que lo llames".
Ésta es una de esas frases con las que las adolescentes sobrehormonadas decorábamos nuestras carpetas del colegio a finales de los 80. Las escribíamos justo entre la foto de Kirk Cameron y la de Patrick Swayze. Nos las intercambiábamos entre nosotras como si fueran secretos, las grandes verdades que mueven los mecanismos del Universo. Era
SuperEmocionanteTía ir a comprar La Carpeta a principio de curso, inmaculada y limpita, e ir llenándola con frases cursis y fotos de la SuperPop. Luego, la paseábamos por los pasillos como si fuera un trofeo, tan contentas, con nuestro acné y nuestros vaqueros remangados hasta media pantorrilla.

Había frases verdaderamente lamentables, como aquélla que decía: "Si fuera superman, te llevaría volando; pero como no lo soy, te jodes y vas andando". Ésta era más de chicos, las cosas como son. Nosotras éramos más de "
El amor no es aquello que queremos sentir, sino lo que sentimos sin querer" que, quieras que no, tiene otra profundidad (no sé muy bien cuál pero, definitivamente, tiene otra profundidad).

También teníamos la costumbre de llenar la carpeta con corazoncitos rojos. Los solíamos pintar con esos bolis gordos de diez colores, que eran lo más parecido a un viaje a Eurodisney. Llenábamos la carpeta con corazoncitos, y con el nombre del chico del momento. Como yo siempre fui voluble, mi carpeta más bien parecía la lista de la compra: venga nombres y, al lado, más nombres tachados, y tipp-ex, y más nombres encima del tipp-ex. Un festival de la inconstancia.

Yo me pregunto, con bastante curiosidad, cómo serán las carpetas de las adolescentes de ahora. Llámenme abuela, pero me las imagino llenas de drogaína y cruces invertidas.

miércoles 21 de mayo de 2008


Las dependientas de la sección de películas de El Corte Inglés son la combinación perfecta entre una maruja de Parla y un cinéfilo de Malasaña. Me fascinan.

Ayer me acerqué para comprar una de las mejores pelis que he visto en los últimos tiempos. Se llama El Arco, y es de un director surcoreano que se llama Kim Ki-Duk. Convengamos que no es un nombre fácil de recordar, a mí se me olvida casi siempre, a pesar de que me encanta.
Pues bien, como no encontraba el dvd en cuestión, me acerqué a una de estas dependientas fascinantes, para que me echara una mano. "¿El Arco? Uy sí, sí, me suena...", me dice mientras se retoca el cardado para pensar mejor. "Es de Kim Ki-Duk, un director surcoreano", le explico, por si tienen las películas ordenadas por países. Se acerca con pasitos pequeños, pero sorprendentemente rápidos, hasta una estantería y empieza a mover los dvd's con una seguridad y una violencia que me dejan de piedra. Tal es su violencia, que dos o tres dvd's se caen al suelo. No se inmuta, y yo me agacho a recogerlos. Mientras, ella (se) repite el nombre del director: "kin-klidú, kin-klidú... ¿ése es el de Hierro 3, ¿verdad?". Se me abre la boca como a los tontos. "Sí, eso es, ése mismo". Ella sigue repitiéndo(se) el nombre y moviendo dvd's: "
kin-klidú, kin-klidú... ¡Charo!", le grita a otra compañera, "¿las de kin-klidú dónde estaban?". Charo se acerca, servicial. Lleva las uñas más largas que Florence Griffith Joyner. "Uy, no quedan yo creo, ¿eh? Te lo miraría en el ordenador, pero es que se nos ha ido", me dice. "¿Qué se ha ido?", pregunto. "El ordenador, que se nos ha ido". Entiendo que no es que el ordenador haya hecho la maleta y haya puesto pies en polvorosa, sino que se les ha caído el sistema (qué expresión más absurda, por cierto). "Bueno, no se preocupen", les digo, y me llevo Funny Games.


viernes 16 de mayo de 2008

Poner Bote


Créanme si les digo que llevo más de una hora intentando solicitar el borrador de mi declaración de Hacienda, y aún no lo he conseguido. Quiero ser buena ciudadana, contribuir con el Estado del Bienestar. Quiero poner bote, vaya. No porque tenga un espíritu cívico superdesarrollado, sino porque no quiero que me persiga la Policía, básicamente. Ya veremos después cuántos misiles más compran Ellos con nuestro dinero, cuántas ceremonias lujosas celebran con nuestros cuartos, cuántos modelitos le compran a Leonor, cuántos pisos oficiales redecoran... mientras las colas de los centros de Sanidad Pública dan la vuelta a la manzana por falta de personal y presupuesto.

Pero yo quiero poner bote. He llamado a nosécuántos números de teléfono diferentes, he hablado con un montón de máquinas encantadoras. Y aquí sigo, con cara de estupor, móvil en mano, incapaz de conseguir que se me conceda mi derecho a cumplir con mi obligación.

lunes 12 de mayo de 2008


Querido SerQueMueveLosHilos,

Venía a pedirle que, por favor, pare de una vez el mecanismo que provoca las casualidades y que ya viene dejándome de piedra con demasiada frecuencia los últimos meses.
Como broma, ya no tiene gracia.

Atentamente,

LaVíctima
(a.k.a. EternaAprendizDeVerdugo)

sábado 10 de mayo de 2008

Las tiendas de los museos son lo más. Tienen por docenas ese tipo de preciosismos inútiles que me vuelven loca. Ayer estuve en la de CaiXa FoRum MaDrid y me hice con esto:


No, no hablo del muñeco de madera, que ése es de Ikea. Hablo de esa maravilla de cinta de puntitos que está arriba, y que reza "ábrete". El sistema es así:



Uno tiene que tapar con el rotulador los puntitos que sobran, hasta que se vayan formando las letras que quieras. Y ahora, tengo que contenerme para no llenar la casa de etiquetas absurdas, como una que diga "jarrón" pegada en el jarrón, o una que diga "mesa" encima de la mesa.

Soy tan feliz tapando puntitos, que no puedo entender cómo he vivido 31 años sin hacerlo.



domingo 4 de mayo de 2008

Perdonar Mola


Pienso mucho en ese momentazo de la Lista de Schindler en que Ralph Fiennes levanta los dedos y dice "Yo te perdono". Me encanta cómo el tipo convierte el Perdón en el mayor símbolo de poder posible. Perdonar mola. Es muy difícil hacerlo bien, pero mola.

Por suerte, no he tenido demasiadas oportunidades de poner a prueba mi heroicidad con esto del perdón. Pero sí, alguna he tenido. ¿He pasado la prueba? A veces sí, a veces no.

Cuando te ves en esa disyuntiva, con la persona que te ha jodido delante de ti, pequeñita pequeñita, mirándote con cara de cordero degollado, tu cuerpo pasa por una montaña rusa emocional de AgárrateYNoTeMenees. Por un lado, están el dolor y la rabia, ese instinto de arrancarle todos los pelos de la cabeza en grupos de 5 unidades como máximo; y por otro, están la empatía y el cariño, la compasión. La cabeza pone en marcha a mil por hora los mecanismos para poder comprender POR QUÉ te han podido putear así, para poder justificarlo como sea.

Porque, no sé ustedes, pero yo suelo querer perdonar. Sólo que a veces, no sé hacerlo. Estos mecanismos míos no deben de ser de última generación. A veces faltan piezas, o las ruedas no están los suficientemente engrasadas. Pero otras veces, sí. Otras veces he podido hacerlo.

No me las voy a dar de Teresa de Calcuta, porque les estaría mintiendo. No creo en el Perdón Absoluto, porque lo que se ha roto, roto está. Pero sí creo en el Perdón Suficiente.

... tan poco inspirada última-mente...

domingo 27 de abril de 2008


Desde los umbrales del orgasmo, les saludan una servidora y su nueva adquisición. Por favor, llamen antes de que me lo roben.

viernes 25 de abril de 2008

Dímelo en catalán, QueMePone



¿Cómo no voy a estar enamorada de Barcelona, si allí ahorcan al icono universal de la belleza para darte la bienvenida al WC?


sábado 19 de abril de 2008

ESto de tener el bar de reuniones al lado de casa es un peligro. Empiezas a pedir cervezas, amparada en la sensación engañosa de que si te tropiezas te caes en tu propia cama, y acabas contándole a un desconocido las entréculas de tus intimidades. O lo que es peor, acabas escuchando las entréculas de las intimidades de un desconocido que no sabes muy bien de dónde ha salido, ni te lo planteas siquiera, que te parece que llevara ahí toda la vida, y tú también. Como si no hubiera mundo fuera de las puertas de El Negro. Sigues bebiendo cerveza, el bar ya ha cerrado, pero nos dejan quedarnos y seguir bebiendo cerveza. El desconocido se ha ido, no sabes cómo, ni te lo planteas siquiera, que te parece que nunca exisitó, porque ahora escuchas las entréculas de las intimidades de otra desconocida, mientras tus amigas hacen lo propio a pocos metros de ti, con sus propios desconocidos. Luego, los desconocidos se van yendo, y nosotras nos vamos juntando otra vez, y nos descojonamos otro rato antes de irnos nosotras también. Y así pasa la vida, cargadita de situaciones que no conducen a ninguna parte.
Piloto de aeroplano soy.

viernes 18 de abril de 2008

¿Estoy Loca?